Donde quiera que te olvido
mi alma en pie
celebra otras personas
con el amor que sin saberlo
les robas.
Donde quiera que tú quieras,
sin sabores,
yo sólo querré terminar
conmigo o contigo
ese estúpido pulso.
Porque no aceptado
el lento clarinete desciende
lentamente en la orquesta.
Donde quiera que no estás
paz y vida, mi amor.
Donde quiera que vayamos
yo te querré
y tu presencia
fría
me hará daño.
Porque las colinas más hermosas
terminan su ascenso
y se hunden en la llana
superficie.
Y tú, gran ser, me hiciste subir
a las nubes
y me empujaste
a la miserable vida
del que un día bebió del cielo.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada