
Ir a ver a Iggy Pop da cierta grima. El problema de ser una estrella de la provocación, es que uno ha de morir joven y hermoso, dejar un bonito cadáver; y, sobrevivir y cambiar la furia por el recital o el punk por el jazz, no está generalmente aceptado en un público que sólo quería ver sus sueños juveniles de autodestrucción realizados en otro cuerpo.
No se puede vivir eternamente de la música de adolescencia.
No queremos ver en alguien teatro de juventud eterna, porque el resto nos hacemos viejos, y vemos ridículo que vendan sus almas como todos hacemos, pero mantengan un show que fue rabia y ahora es espectáculo para nostálgicos.
No queremos ver en alguien teatro de juventud eterna, porque el resto nos hacemos viejos, y vemos ridículo que vendan sus almas como todos hacemos, pero mantengan un show que fue rabia y ahora es espectáculo para nostálgicos.
Si tuviéramos los huevos, nos habríamos suicidado mucho antes de empezar a ser parte de la falsa, pero al final, la mayoría somos humanos. Ahora mismo mi única aspiración es la de ser más joven cada día, y resulta, pero ya es una juventud envenenada de racionalidad y deseos cuerdos. Iggy lo sabe, todos lo sabemos; Dios salve a la reina y a Rotten también. Porque al final teníamos razón, sabíamos que la comodidad mata en su calor y nos dejamos caer en la trampa; somos una panda de débiles. Ya estamos dentro. Ya somos sensibles. Y respetamos donde antes nos meábamos felices. No importa siquiera decirlo, no voy a renunciar a mi papel del momento. Pero seguiré fiel a la máxima que me mantendrá vivo: más joven cada día, más joven cada día, más joven cada día...

creo que voy a..........
ser un anticristo
ser un anarquista
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada