No hay nada más patético que un occidental haciéndose pasar por humano en el tercer mundo.
Que bonito ayudar y completarse personalmente dándole arroz al negro de las moscas. Que bien se siente uno, y que experiencia. Desde ahora miraré las moscas de otra manera. Que golpe hacia mi vida el ver que la gente sufre. Hemos comido lo mismo que ellos, hemos incluso viajado con ellos. Les hemos visto bailar por algún dios de la lluvia o del fuego en medio de la noche y hemos comido de lo que cazaron. No necesitábamos tele, ni nada. Toda una experiencia. Ahora somos gente diferente. Reciclamos, ¿verdad cariño?. Hemos adoptado un niño con una ONG. Espiritualmente también somos mejores, hemos aprendido a amar la vida plural. Hay tanto mundo que ver, y sale tan barato viajar hoy en día...
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