viernes, 27 de febrero de 2009

poetas del aire

poetas de lo poético,
de lo azulado, del aire estancado:
salid de vuestros versos,
salid del patético mundo cerrado
de gabardinas petulantes,
y dad vuestra pluma al gentío.

...

hablen con el mundo,
y alegren la vida de todos los ciegos.
Hagamos de todos la elite.

2 comentarios:

  1. LOS CELESTIALES (J. A. Goytisolo)

    No todo el que dice: Señor, Señor,
    entrará en el reino…
    (Mat.,7,21)

    Después y por encima de la pared caída
    de los vidrios caídos de la puerta arrasada
    cuando se alejó el eco de las detonaciones
    y el humo y sus olores abandonaron la ciudad
    después cuando el orgullo se refugió en las cuevas
    mordiéndose los puños para no decir nada
    arriba en las paseos en las calles con ruina
    que el sol acariciaba con sus manos de amigo
    asomaron los poetas gente de orden por supuesto.

    Es la hora dijeron de cantar los asuntos
    maravillosamente insustanciales es decir
    el momento de olvidarnos de todo lo ocurrido
    y componer hermosos versos vacíos sí pero sonoros
    melodiosos como el laúd
    que adormezcan que transfiguren
    que apacigüen los ánimos ¡qué barbaridad¡

    Ante tan sabia solución
    se reunieron los poetas y en la asamblea
    de un café a votación sin más preámbulo
    fue Garcilaso desenterrado llevado en andas paseado
    como reliquia por las aldeas y revistas
    y entronizado en la capital. El verso melodioso
    la palabra feliz todos los restos
    fueron comida suculenta festín de la comunidad.

    Y el viento fue condecorado y se habló
    de marineros de lluvia de azahares
    y una vez más la soledad y el campo como antaño
    y el cauce tembloroso de los ríos
    y todas las grandes maravillas
    fueron en suma convocadas.

    Esto duró algún tiempo hasta que poco
    a poco las reservas se fueron agotando.
    Los poetas rendidos de cansancio se dedicaron
    a lanzarse sonetos mutuamente
    de mesa a mesa en el café. Y un día
    entre el fragor de los poemas alguien dijo: Escuchad
    fuera las cosas no han cambiado nosotros
    hemos hecho una meritoria labor pero no basta.
    Los trinos y el aroma de nuestras elegías
    no han calmado las iras el azote de Dios.

    De las mesas creció un murmullo
    rumoroso como el océano y los poetas exclamaron:
    Es cierto es cierto olvidamos a Dios somos
    ciegos mortales perros heridos por su fuerza
    por su justicia cantémosle ya.

    Y así el buen Dios sustituyó
    al viejo padre Garcilaso y fue llamado
    dulce tirano amigo mesías
    lejanísimo sátrapa fiel amante guerrillero
    gran parido asidero de mi sangre y los Oh Tú
    y los Señor Señor se elevaron altísimos empujados
    por los golpes de pecho en el papel
    por el dolor de tantos corazones valientes.

    Y así perduran en la actualidad.

    Ésta es la historia caballeros
    de los poetas celestiales historia clara
    y verdadera y cuyo ejemplo no han seguido
    los poetas locos que perdidos
    en el tumulto callejero cantan al hombre
    satirizan o aman el reino de los hombres
    tan pasajero tan falaz y en su locura
    lanzan gritos pidiendo paz pidiendo patria
    pidiendo aire verdadero.
    De Salmos al viento, 1956

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  2. Brillante respuesta; gran poema que no conocía. gracias

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